domingo, 2 de noviembre de 2008

RELIGION Y PATOLOGIA

4 Jeshvan 5769


Por L. Conde


Extracto de la noticia de la expulsión de Egipto de una familia alemana convertida al Islam publicada en el blog de Yael: NUEVA EUROPA NUEVA EURABIA http://yahel.wordpress.com/2008/11/01/una-familia-de-alemanes-convertidos-fueron-echados-de-egipto/


"Para las autoridades egipcias estos alemanes convertidos al Islam les resultaban demasiado islámicos, así que les devolvieron a Alemania. El problema es que como la familia rompió sus pasaportes, necesita nuevos y el consulado alemán no se los da, por dos razones, porque no quieren sacarse fotos por causas religiosas y además porque han anunciado, que los volverán a romper.


Hossam Tamaam, quien es un psicólogo egipcio y musulmán, dice que los convertidos tienen la tendencia a exagerar hasta el extremo las reglas de la Religión, para demostrar que la practican de forma perfecta. Esto es también una característica de sus países. Además según dice, los convertidos caen muy fácilmente en la locura religiosa."


Vista desde fuera es una noticia graciosísima, digna de una película italiana de Alberto Sordi. Otro asunto es cuando se tiene a este tipo de enfermos cerca.


No me consuela ver que en todas partes florece esta suerte de locura, aunque el juicio del Sr. Hossam Tamaam me conforta bastante en el sentido de que, como sospechaba, se trata de una patología que se da en todas las religiones, tanto las practicadas por tradición familiar como las elegidas en una edad más o menos adulta pasando por un proceso de conocimiento y finalmente “conversión”. Supongo que para que esta patología aflore tiene que darse en un campo abonado, alguien con cierta predisposición a esta mística exacerbada. Algunos creen que la solución a sus problemas, fobias, neurosis o como se llame, está fuera de ellos y allá se van dando tumbos hasta que creen encontrar lo que mejor se ajusta a su talante.


Así, que yo recuerde, a lo largo de mi vida conocí a varios “iluminados” de muy diferente pelaje, unos sinceramente “abducidos”, otros más interesados en sacar partido o en intentar “ser algo” por una vez en su vida.


La primera fue una compañera del colegio con poco don de gentes y para que le hiciéramos caso decía que “veía muertos”. Tuvo un éxito efímero mientras duró la novedad y una vez que nos puso en contacto a todas las niñas con nuestros muertos preferidos, desde Cristóbal Colón a James Dean, la cosa declinó. Pero ahí estaba el germen. Ya apuntaba maneras y después de meterse a novicia y ser expulsada del noviciado por pasarse con el cilicio ella y su compañera de celda, derivaron ambas en “confeccionadoras de cartas astrales”. Años después me la encontré por la calle, me dijo que yo tenía el aura muy sucia y se ofrecía a limpiármela. Gracias pero no. Hoy tiene un floreciente negocio de adivinación del futuro a través de la Santería.


El segundo fue un estudiante de medicina de un país de sudamérica que suspendía mucho. Años 70’. Vio clara la influencia de la Iglesia y allá se fue. Empezó por arriba, es decir, por los Jesuítas que lo rechazaron con finas palabras. Los Franciscanos, menos mirados para esas cosas, lo recibieron con los brazos abiertos y en cuestión de un mes ya era novicio. Una vez que lo fuimos a ver (lo echábamos de menos en las fiestas porque tocaba muy bien la guitarra) nos recibió muy circunspecto y con la mirada algo extraviada (en aquel tiempo aún no estaba de moda el porro ni otras drogas), y nos conminó a que le dejáramos “vivir su fe”. Así hicimos. No acabó la carrera pero colgó los hábitos después de instalarse como misionero en su país de origen. Se sabe que hoy en día lo va a ver su madre al frenopático de su pueblo natal. Igualitico que el taita (padre en quichua), dice la pobre anciana.


Un caso curioso fue un libanés, también estudiante de medicina; maronita, decía que era; pero se le resistía la asignatura de Patología General, así que para abreviar (el catedrático en aquella época era del Opus Dei) anunció que se iba a convertir a la religión verdadera: la católica. Y así lo hizo. Obtuvo un Notable en Septiembre. Pero como en la película “La soledad del corredor de fondo”, no hay que jugar con la mente cuando ésta es frágil. Y todo ese proceso de conversión de cristiano maronita a cristiano católico le pasó factura. Aparte de la sorpresa familiar y el follón tremendo, sus paisanos (en aquel tiempo había un grupo bastante numeroso de estudiantes procedentes de países de Medio Oriente) le hicieron el vacío. No sé si tuvo que ver todo este quilombo que se montó con la conversión, el caso es que el chico se hizo fundamentalista católico hasta que el catedrático del Opus Dei se fue a otra Universidad. El chaval se vio solo y tuvo un intento de suicidio bastante ridículo con Agarol (laxante por vía oral). Su padre le envió el pasaje de vuelta.


Más recientemente, al hilo de saber que también hay judíos en Galicia, no hemos estado libres de la misma patología que en otras religiones. Casos aislados, afortunadamente. Tristes por lo que nos toca. Pero algunos con cierta gracia. Es curioso lo que tienen de común estas historias. Todas conllevan una metamorfosis incluso física, se cambia la forma de vestir, los gestos, la manera de hablar…. . A unos se les detectó casi nada más verlos, tan evidente era su “iluminación”, con otros se tardó más pero acabó aflorando al fin. Esa “fascinación” por lo místico, tan emparentada con el fanatismo, puede llegar a ser peligrosa cuando se entiende de esa manera tan irracional. Lo más lamentable es que no son conscientes de lo que les sucede, están en posesión de la Verdad y no aceptan la más mínima objeción, por lo que es muy difícil que reciban la ayuda que necesitan y suelen reaccionar violentamente ante cualquier insinuación al respecto.


Esta familia de alemanes “demasiado islámicos hasta para los islamistas” es un caso histriónico de locura religiosa compartida por “toda la familia”. Y el psicólogo egipcio da en el clavo explicando el diagnóstico: Los convertidos tienen la tendencia a exagerar hasta el extremo las reglas de la Religión, para demostrar que la practican de forma perfecta. Esto es también una característica de sus países. Además según dice, los convertidos caen muy fácilmente en la locura religiosa.


Shalom.


8 comentarios:

Augusto dijo...

JAJAJA!!!
Fantástico artículo! Yo tambien conzco a unos cuantos casos así.
Lo que nos sucede a tí y a mí es que somos unos envidiosos...
Imaginate que felices seríamos si estuvieramos convencidos de estar en poseción de la verdad!
Algunas veces, cuando soy consciente de la inmensidad espacial que nos rodea, envidio a esta gente que está convencida de que encendiendo una vela o haciendo genuflexiones hacia donde la brujula indica, o pasando los dedos por una pulsera de cuentas, el Universo se detendrá y les convertirá en seres especiales.
Luego cuando reflexiono sobre todo ésto, me quedo con mi libertad.
Saludos y gracias por el enlace.
:-)

Anónimo dijo...

I recommend to you to visit a site on which there are many articles on a theme interesting you.

Anónimo dijo...

Pretty good post. I just stumbled upon your blog and wanted to say that I have really enjoyed reading your blog posts

Anónimo dijo...

I really glad to find this internet site on bing, just what I was searching for : D as well saved to fav.

Anónimo dijo...

Very interesting subject , thanks for posting .

Anónimo dijo...

cool :)

Anónimo dijo...

Your site is really good and the posts are just wonderful. Thank you and keep doing your great work.

Anónimo dijo...

Definitely agree with simply what you whispered. Your clarification was surely the simplest to comprehend.