lunes, 18 de mayo de 2009

LAS FRONTERAS DEL VATICANO Y LAS DE ISRAEL.

Por L. Conde

La Historia es tal vez de las asignaturas más manipulables en la enseñanza primaria, secundaria y universitaria. Las matemáticas, química, física, etc. están ausentes de esa lacra porque, como dijo Bakunin, "La verdad no demanda creencias. Los científicos no unen sus manos cada domingo, cantando '¡Sí, la gravedad es real! ¡Tendré fe! ¡Seré fuerte! Creo en mi corazón que lo que sube tiene que bajar. ¡Amén!'. Si lo hicieran, pensaríamos que están bastante inseguros de ello."

La Historia es otro cantar, se suele escribir años después de los hechos referidos y generalmente la escriben los vencedores. Es un instrumento de manipulación magnífico. Quién no recuerda los lamentables libros de Historia de las escuelas franquistas. Pero eso es como la adolescencia, uno crece y piensa, y si no se pone a pensar se merece lo que le pase. Como en aquella película de Anthony Hopkins perdido en un bosque de Alaska, donde decía que la gente perdida en el bosque de lo que moría realmente era de vergüenza por no saber pensar.

Algunas historias y leyendas prevalecen hoy en día como legitimación de derechos. No hablemos del Caudillo de España por la Gracia de Dios porque es un oprobio que no conviene olvidar por otra parte.

El Vaticano, curioso Estado. Nace del Falso Testamento del Emperador Constantino en el que se suponía que el Emperador dejaba en herencia todo su imperio a la Iglesia. Y coló, señores, hasta hoy. Un Estado que tiene como forma de gobierno la única monarquía asamblearia, eligen el “primus inter paris” en cónclave. No es hereditaria (bueno, a veces lo fue), pero sí vitalicia, además de infalible. Otra peculiaridad es la situación de las mujeres relegadas a sirvientas en forma de abnegadas monjas. Lo del celibato por incomprensible a cualquier mente razonable, vamos a dejarlo. Y un Estado así se atreve a decir a un Estado soberano como Israel, el único democrático de la zona, las cosas que dijo y sobre todo callar lo que calló. Manda huevos.

Nada se dolió el Papa de los heridos y muertos en Israel por el terrorismo de Hamás, nada dijo de su predecesor
Pío XII, nada de la Santísima Inquisición que fue una premonición de Hitler (quememos a todos los no católicos) y bastante bien hecha. Aquí en España fue abolida por Napoleón para vergüenza nuestra, aunque la censura perduró hasta el pasado siglo. También se metió con las fronteras, vaya; habría estado bien que Netanyahu le hablara de las fronteras Vaticanas, del inmenso aparato de propaganda que supone tener púlpitos en todo el mundo, misioneros en África (un inciso, las misioneras pueden abortar con la bendición papal, ya se sabe que los negros son unos cafres; no así las negras si quedan preñadas del misionero, porque el misionero es hombre de Dios, pero hombre al fin y tiene sus debilidades).

Pues toda esta visita rara, porque parecía una puesta en escena de una suerte de cabaret friki, estuvo mal aprovechada. El Papa allí, venido de Jordania donde se libraron de los palestinos para siempre jamás y no quieren saber nada más de ellos, que se joda Israel y los aguante, que aunque hay puentes sobre el río Jordán que unen la Cisjordania con Jordania mismamente, están cerrados están a cal y canto para los palestinos que no son ciudadanos israelíes.

Puente ALLENBY o del REY HUSSEIN sobre el río Jordán que une JERICÓ (Cisjordania) y SHUNA (Jordania):

Sólo pueden entrar o salir ciudadanos israelíes, incluyendo ese 1,5 millones de árabes-israelíes palestinos que viven dentro de las fronteras de Israel (20% de la población israelí) , siempre y cuando no tengan algún delito o pertenezcan a algún grupo terrorista.


Pero a Jordania nadie le afea la conducta. A Egipto tampoco. Sólo a Israel, a pesar de que ahí están con su estatus de ciudadanos israelíes los que están en Israel y bombardeando o inmolándose los que están en los pobres guetos de Gaza y Cisjordania.

De guetos debe saber bastante el Papa, si todavía tiene la memoria intacta. Pero para que no se confunda veamos las diferencias entre el Gueto de Varsovia, eh, Santo Padre?, y el gueto de Gaza.
















"Gueto de Gaza" y Gueto de Varsovia: Encuentre las diferencias, aparte de que Gaza tiene frontera con Egipto, pero a Egipto nadie le relama que la abra.

En el Gueto de Varsovia ven ustedes:

Algún Chek Point? NO
Algún puente? NO
Algún río? NO
Alguna salida? NO

Pues sí, el Papa, Obama y Zapatero apoyan a esos estados islamistas.

Del
Papa se entiende por pura nostalgia de la Inquisición, porque ahora estos Estados están viviendo la etapa gloriosa de la Iglesia con un retraso de siglos, los reinos cristianos tenían que velar por la ideología y qué mejor cosa que exterminar a los otros, cualquiera que fueran. La Inquisición se llama ahora Jihad, los no creyentes en el Islam merecen morir. No se hagan ilusiones, los estados islamistas no están en contra de los judíos solamente. Estos cristianos de pañuelo palestino al cuello también corren peligro pero no quieren enterarse. En Londres hubo un casi linchamiento estos días de unos musulmanes contra otros que se habían convertido al cristianismo.

De
Obama porque ya se sabe que no hay peor capataz que el nombrado entre los propios braceros.

De
Zapatero, ya está todo dicho.

Shalom.