jueves, 17 de julio de 2008

Ataúdes negros

14 Tamuz 5768

Por L. Conde


Para Marat Karnit Goldwasser, viuda de Ehud Goldwasser.



Ayer te entregaron un ataúd negro, Karnit. Enseguida lo cubrieron con la bandera de Israel. Te dijeron que contenía el cuerpo de Ehud, 30 años, tu marido. En el otro ataúd negro estaba Eldad Regev, 25 años, compañero de Ehud.







Han pasado dos años, Karnit. Durante este tiempo te vi alguna vez en prensa, en vídeos en YouTube,,, y siempre era igual. Una mujer joven que no hace drama público de su dolor. Quiere desesperadamente que le devuelvan a su marido y hace todo lo que puede, todo lo útil, cualquier cosa para que no nos olvidemos de que tiene que regresar, él y sus compañeros. Ya se sabe cómo es esto: noticia de primera plana hoy, olvido mañana. Dos años día tras día, noche tras noche. Pensando que tal vez esté vivo. Viviendo mientras tanto. Porque la vida es eso que sucede mientras hacemos planes. Para cuando regrese. Un ataúd negro, Karnit. Ya lo suponías, quizás. Pero es muy distinto suponerlo a tenerlo ahí, delante de ti. Un ataúd negro. Y ahora qué?. Echarás de menos los hijos que ya no podrás tener con él. Ni siquiera eso, Karnit. Estás sola. Pero la soledad de un judío es muy relativa. Diferente. Somos uno. Ejad. Fíjate, yo estoy aquí, no te conozco de nada, pero somos de la misma tribu. Shalom. Vibro con lo que tú vibras y lloro con lo que tú lloras. Un ataúd negro. Shalom, Karnit. Añade mi abrazo a todos los abrazos que te darán de regreso a tu pueblo de Nahariya



Mientras, al otro lado, se escucha un clamor de fiesta. Reciben a un héroe, es Samir Kuntar que regresa. Vivo. Leo hoy en el diario “Metro” este titular: “Hezbolá se marcó un tanto gracias a la importancia que los hebreos conceden a sus soldados muertos”. Sí, los nuestros son importantes, vivos o muertos. Es una cuestión de dignidad. Son nuestros. Muertos también. Pero no los exhibimos. No hacemos chantaje emocional, nos parece una falta de respeto. Es otra manera de entender la vida y la muerte. Somos apenas 20 millones. Los que vitorean a Kuntar son unos 1000 millones. ¿ Y entre mil millones no encuentran otro héroe más que un asesino que destrozó la cabeza de una niña contra una roca después de matar por la espalda a su padre?.



Samir Kuntar


Cada judío vivo es un milagro. LeJaim, Karnit.

Shalom.

1 comentario:

Jóse dijo...

Yo tenía la esperanza de que estuvieran vivos. No me imagino el dolor y sobre todo la desilusión que deben estar pasando esas familias.
Que encuentren consuelo divino.

Está buenísimo este blog.

¡Saludos!