jueves, 2 de julio de 2009

CONTAR SOLAMENTE ENTRE LOS MUERTOS.

Hace tiempo recibí un email de un buen y muy querido amigo mío, judío masortí (corriente conservadora, no ortodoxa), que me remitió al blog de EL COMUNICADOR PERSONAL. En él describe una situación muy reveladora dentro del Tzahal en el que un rabino, obviamente ortodoxo, decide si unos soldados masortis son “religiosos” o no. Decide que no lo son, como no podía ser de otra manera. El Rabino ortodoxo hizo lo que tenía que hacer, preservar su privilegio, a ver qué es esto de que no haya élites, porque si le quitan el mando a los míos y dejamos que la tarta se reparta entre más nos va a tocar a menos . Claro que vamos a argumentar esto con unos argumentos “divinos”. Y para eso me remito a esta carta.


Es sabido que el “monopolio” del judaísmo está en manos de los ortodoxos hasta ahora, supongo que ya queda poco porque los tiempos mandan y adaptarse o morir. Entre masorties, reformistas y otras tendencias, superan en número a los ortodoxos. Sin contar que hay un número significativo de laicismo entre los judíos, que no les resta ni un ápice su pertenencia al “pueblo judío”. Para los ortodoxos no hay otra manera de vivir el judaísmo o de “ser judío” que la de ellos, se están quedando en minoría, pero son la “reserva espiritual” que por contraste ayuda a ver la evolución del pueblo judío y contribuye a su pervivencia.


Los no ortodoxos sólo cuentan cuando están muertos, supongo que entre los muertos en la Shoah se contabilizaron ortodoxos, no ortodoxos, ateos, reformistas, masorties…. Para eso sí contaban.


Shalom.